Este sevillano errante descubrió su pasión en el emblemático Paseo de Camoens de Madrid, y desde aquel día, el longboard se ha convertido en su compañero de viaje inseparable. Actualmente, Luis Ibáñez recorre las calles de Tokio, fusionando la cultura urbana japonesa con un estilo de patinaje lleno de ritmo y técnica.
Aunque Luis disfruta explorando cualquier modalidad sobre la tabla, su verdadera devoción es el Longboard Dancing. Su especialidad es la combinación de dinamismo y control: nada le divierte más que encadenar un 360 body varial con un carveo profundo mientras fluye a través de sus cross-steps. Para él, el patín es la excusa perfecta para disfrutar con amigos y redescubrir la ciudad en cada pateada.
Ya sea en la península o en el país del sol naciente, Luis confía en la tecnología de nuestros ejes de precisión Pinto y The Second, los aliados que le dan la estabilidad necesaria para que sus trucos de danza sean fluidos y seguros.
Su filosofía es sencilla pero potente: la prioridad es la diversión y la comunidad, sin importar en qué parte del mundo se encuentren las ruedas.
Sigue sus aventuras en Japón: @luisibear

